Nuestra historia

1896

Fruto de la pasión y la experiencia, en 1896 D. Rafael Torres Babí inaugura en la transitada calle Zaragoza, hoy Plaza de la Reina, su propia joyería.

Años después la cuarta generación de su familia posicionaría, con la misma pasión del primer día, a Rafael Torres Joyero como un referente en la alta joyería y relojería de Valencia.

1939

D. Rafael Torres Albalate (segunda generación) se incorpora en 1925 al negocio familiar y tras finalizar la Guerra Civil inauguran su nuevo espacio en la emblemática calle de la Paz, emplazamiento en el que pasarían a forman parte de la propia ciudad de Valencia.

En la cuarta generación de su familia, Rafael Torres Joyero se ha posicionado como un referente en la alta joyería y relojería de Valencia.

1952

Dª Mª Josefa de Goytia Shuck con el apoyo de sus dos hijas, Mª José y Mª Amparo (tercera generación), toma las riendas de la joyería tras la muerte prematura de su esposo.

Su pericia, conocimiento y pasión por la alta joyería afianzan su posición en el sector y decide enviar a su hijo menor D. Rafael Torres de Goytia a estudiar al extranjero.

1958

La entrada al equipo de D. Rafael Torres de Goytia determina un punto de inflexión en la historia de Rafael Torres Joyero ya que su enfoque del negocio consolidó su posición en el sector de la alta joyería.

Su experiencia fuera de las fronteras españolas le lleva a tomar una decisión que marcaría el antes y el después de la joyería. Comprar los diamantes directamente en Amberes. De esta forma lograron evitar intermediarios, controlar mejor el producto y reducir el riesgo de las operaciones.

En 1958 D. Rafael Torres de Goytia decide comprar los diamantes directamente en Amberes, controlando mejor el producto y reduciendo el riesgo de las operaciones.

1960

A raíz de la decisión tomada por D. Rafael Torres de Goytia la joyería se convierte en todo un referente la comercialización del diamante por la gran calidad de sus piedras: color E/F VS1 para las tallas pequeñas y G-VS1 para las grandes.

1990

La joyería continúa creciendo gracias a su buen gusto, sus trabajos personalizados y la calidad de sus diamantes. En la década de los noventa se incorpora de forma progresiva la cuarta generación: Alicia, Javier y Rafael.

Una bocanada de aire fresco que trae nuevas formas de gestión, producción y comunicación sin olvidar la tradición, las enseñanzas y la pasión de su bisabuelo. Además incorporan a su amplia selección de joyas la alta relojería, atrayendo nuevos y más jóvenes clientes.

2016

120 años después la empresa no ha dejado de crecer, aprender y mejorar. Gracias al trabajo duro, al esfuerzo y a la pasión se lleva a cabo una impresionante reforma de la joyería, combinando la estética vanguardista de la Nueva York de los años 50 con elementos de madera del siglo XIX para unir toda una historia que comenzó en 1896 y continúa hoy en día.

120 años después, Rafael Torres Joyeros no ha dejado de crecer, aprender y mejorar gracias al trabajo duro, el esfuerzo y la pasión.